Convulsiones

Una convulsión es una contracción involuntaria, repentina y a menudo violenta, de un músculo.
Un ataque convulsivo es una serie de tales contracciones
Pueden ser producidas por diversos motivos:
fiebre alta (sucede en niños menores de 2 años)
lesiones de cabeza (deberán tratarse como en los casos de shock
sobredosis de algún fármaco o droga (es posible que la víctima no recobre el conocimiento)
envenenamiento (es posible que la víctima no recobre el conocimiento)
descenso en el azúcar de la sangre en los diabéticos
síndrome de abstinencia
infección o crisis epiléptica muy intensa
Los ataques convulsivos se parecen a los ataques epilépticos y se tratan del mismo modo.

Como actuar

Antes de un ataque epiléptico es posible que la víctima tegta una breve premonición del mismo (esto se llama “aura”)
Ante ello, el paciente deberá acostarse en el suelo horizontalmente antes de que suceda
Los movimientos musculares violentos, suelen iniciarse tras un corto período de rigidez. Alejar a la víctima de cualquier mueble con el que pueda golpearse.
NO sujetarlo durante las convulsiones
Permitir al enfermo dormir tranquilo luego del ataque.
Si el enfermo no respirase una vez que finalizan las convulsiones, comprobar que la lengua no obstruya el paso de aire.  Si aún estando despejado no respira, aplicar la respiración de boca a boca o la respiración Holgen-Nielsen

Pasos a seguir

1) Cuando comienza el ataque epiléptico, puede notarse lo siguiente:
– la victima pierde el conocimiento
la víctima se desploma
a veces emite un grito producido al salir el aire violentamente de los pulmones.
se puede poner rígida por unos pocos segundos
luego siguen las convulsiones y respiración ruidosa, en cuyo caso debera tratarse como un shock
2) Acercar a la víctima al suelo antes de que se desplome
NO tratar de impedir las contracciones sujetando al enfermo
Alejar de la víctima todo aquello con lo que pueda lesionarse (muebles, etc.)
La boca con seguridad estará fuertemente cerrada y puede aparecer una espuma sanguinolenta.
NO intentar abrir la poca por la fuerza mientras tiene la convulsión
3) Una vez finalizada la convulsión, aflojar el cuello, los botones y el cinturón de la víctima, y colocarla en la posición de recuperación, tratándola como un desvanecimiento
4) Si la fiebre es la causa de la convulsión de un niño, seguir los mismos pasos.
Una vez finalizada, mojar el cuerpo del niño con una esponja de agua tibia.
5)
Consultar al médico

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